NFL 2021: ¡Bienvenidos a la temporada más grande de todos los tiempos!

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La campaña pasada fue memorable por varias razones. La pandemia dejó los estadios vacíos. Poco más de un millón de afortunados asistieron a alguno de los 256 juegos de la NFL en 2020, un promedio de 3,922 por partido.

En la campaña 2019, antes de que el mundo conociera y sucumbiera ante el virus del COVID-19, cinco equipos tuvieron más de un millón de aficionados durante todos sus partidos. Dallas fue líder de la liga con 1,201,599, incluidos 667,377 en casa.

No tener público en los estadios fue un factor muy importante durante todo el año. La ventaja de jugar en casa desapareció y el récord de los equipos locales fue de 127-128-1. Lo irónico de esto es que, en el último juego de la temporada 2020, los Tampa Bay Buccaneers se convirtieron en el primer equipo de la historia que gana el Super Bowl en su propio estadio.

Tampa Bay Buccaneers v Houston Texans


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Tampa Bay Buccaneers v Houston Texans

El eterno Tom Brady (cumplió 44 años en agosto) y los Bucs parten como favoritos para regresar al Super Bowl. Si lo logra, “TB12” jugará en su undécimo Super Bowl, en el que buscaría levantar el Vince Lombardi por octava ocasión en su increíble carrera.

En la Semana 4, por cierto, Brady enfrentará por primera vez a los New England Patriots, equipo con el que pasó sus primeras 20 temporadas en la NFL y con el que ganó seis Super Bowls. Ese juego en Foxborough, les anticipo, impondrá varias marcas de audiencia, si no es que se convierte en el juego de campaña regular más visto de la historia.

Para ese partido y para la mayoría de juegos en 2021 tendremos estadios llenos otra vez, en otra campaña que promete ser inolvidable.

Por primera vez, la NFL jugará un calendario de 18 semanas y 17 partidos de temporada regular por equipo. La Semana 18 se jugará el sábado 8 y domingo 9 de enero; una semana más tarde tendremos los juegos de Wild Card y así iniciaremos el camino al Super Bowl LVI, programado para el 13 de febrero de 2021 en el SoFi Stadium de Los Angeles.

Más del 90% de los jugadores de la liga tienen al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19, así que se esperan pocas (quizá ninguna) modificaciones en el calendario, algo que fue una constante el año pasado con los equipos que presentaron brotes de coronavirus.

No hemos regresado a la normalidad deseada -y nos falta mucho-, pero al menos los domingos podremos disfrutar de la NFL como solíamos hacerlo.

La que inicia este jueves ya ha sido bautizada como la temporada “Más Grande de Todos los Tiempos”.

Disfrútala con nosotros.

¡Feliz Año Nuevo!

nfl

La NFL ya está sobre nosotros con diversas historias que semana a semana marcarán el ritmo de la temporada hasta alcanzar su desenlace el 13 de febrero en el Sofi Stadium de Inglewood, California.

Los meses en los que el drama ocurría en las oficinas con discusiones sobre contrataciones o acuerdos comerciales hizo down para entregar el balón al football real. Como la narrativa de la liga nos ha enseñado durante la mayoría de su existencia, hay pocas certezas sobre lo que ocurrirá a lo largo de una campaña que se basa en decisiones al límite y grandes consecuencias.

Dicho lo anterior, te presentamos las 10 historias a seguir durante el otoño e invierno, entre las que no encontrarás a Tom Brady, porque el mejor quarterback de todos los tiempos come en una mesa aparte.

1. ¿La derrota en el SBLVI hará más fuerte a los Chiefs?

Si es verdad que los fracasos y corazones rotos hacen más fuertes a las personas, lo sabremos el próximo invierno con la temporada que desarrollen los Chiefs de Patrick Mahomes.

Aunque la sabiduría popular sostiene que Kansas City fue vapuleando en el Super Bowl LVI por las lesiones y no por los Buccaneers, lo cierto es que los Chiefs no tuvieron desfile de celebración.

Con la incorporación de hombres en línea para proteger a Mahomes, Andy Reid espera que su ofensiva vuelva a despegar. La gran pregunta –una vez más en la era Mahomes- es saber qué tan buena será su defensiva para repetir por tercer año en fila un viaje al gran juego.

2. Quarterbacks novatos con impacto inmediato

En el Draft que se celebró en abril de este año cinco quarterbacks fueron seleccionados en primera ronda. Para muchos es cuestión de tiempo antes de que un equipo ansioso por refrescar su ofensiva ponga a un novato en el campo. Trevor Lawrence, de los Jaguars, es el favorito para iniciar en la Semana 1. Sin embargo, Zach Wilson y Justin Fields empujan para tomar también el primer balón de la temporada de sus conjuntos.

Para nadie es un secreto que cuando los resultados no son los anhelados. La NFL se vuelve un coliseo romano donde se exige sacrificar a un gladiador para dar paso a sangre nueva.

3. Temporada de 17 partidos

Como una medida para conseguir mayores recursos luego de las millonarias pérdidas que sufrieron los equipos a causa de la pandemia del coronavirus, la NFL aprobó ampliar la temporada a 17 partidos.

Más allá de lo económico, la salud de los jugadores será de lo que se hable sobre todo al final de la campaña. El football, al ser el deporte más físico de Estados Unidos, se vuelve un tablero de ajedrez a la hora de cuidar las piezas y, con un encuentro más, las posibilidades de perder elementos por lesión aumentan considerablemente.

4. La novela Aaron Rodgers

No, Aaron Rodgers no dejó Green Bay. No, tampoco los Packers liberaron a Jordan Love. Entonces es probable que durante la temporada existan un montón de insinuaciones que tensen el ambiente dentro de Green Bay y todo lo vuelvan un auténtico fiasco.

Rodgers es un profesional y tratará no solo de competir por otra temporada de MVP, pero quizá no ha hecho las paces por completo con la oficina de Green Bay; es probable que la posibilidad continuar su carrera en Lambeau Field no se extienda más allá de este año.

5. Matthew Stafford va a Hollywood

Con la esperanza de convertirse en la segunda organización en disputar un Super Bowl en casa, los Rams consiguieron vía intercambio a Matthew Stafford, quien estaba en los Lions de Detroit.

Stafford está comenzando su decimotercer año en la NFL, pero en repetidas ocasiones ha sostenido que puede ser el eslabón que falta para que los Rams disputen el Vince Lombardi. El equipo de Los Ángeles hipotecó parte de su futuro en esta apuesta que buscan de dividendos casi de forma inmediata.

6. Bill Belichick se reinventa

Desde hace años se ha visto a Bill Belichick como una especie de monje, pero también como un mago, al siempre sorprender con un as bajo la manga. Sin embargo, la campaña pasada el desempeño de los Patriots fue igual de roído que las sudaderas que usa durante los entrenamientos. Belichcik aún no ha confirmado que vuelva apostar por Cam Newton como su solución por lo que la posibilidad de ver una reinvención en los trucos del ‘Mago’ con el novato Matt Jones es grande.

7. ¿Los Bills dejarán de ser los adorables perdedores?

Con uno de los mejores rosters de la AFC, los Bills están presupuestados para repetir postemporada. Sin embargo, la final de Conferencia que alcanzaron la campaña pasada hace que todo menos que un viaje al Super Bowl equivalga a un fracaso.

Josh Allen debe repetir su gran temporada 2020 y demostrar que no fue una casualidad. El juego terrestre también tiene que mejorar significativamente para ayudarlo. La defensa también debe recuperarse de una campaña baja en 2020 y parecerse más a la unidad impactante de 2019, que sofocó los juegos de pases y forzó las pérdidas de balón de manera más efectiva.

Los Bills tienen las piezas en su lugar. Veremos si el destino les aguarda su quinta participación en un super domingo.

Green Bay Packers v Buffalo Bills


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Green Bay Packers v Buffalo Bills

8. El mexicano Isaac Alarcón

A pesar de la gran tradición que existe en México por la NFL, son pocos los jugadores de esta nacionalidad que han disputado partidos oficiales.

El liniero ofensivo Isaac Alarcón forma parte del programa International Player Pathway, el cual ofrece a los atletas una ruta viable hacia la NFL y una oportunidad para desarrollar sus habilidades. Esta campaña, a diferencia de años anteriores, permitirá que elementos como Alarcón, que fueron cortados por las organizaciones, permanezcan en los equipos de prácticas con la posibilidad de ser activados durante la campaña.

De esta forma, Alarcón se encamina a ser otro latino jugando un encuentro de temporada regular.

9. Prepárate para ver numeración de jugadores como en el football colegial

Los dueños de la NFL aprobaron un cambio de reglas que rigen la elección de números en los jersey de los jugadores.

La nueva pauta permitirá que los corredores, fullbacks, alas cerradas y receptores abiertos usen cualquier número entre 1-49, así como 80-89. Los backs defensivos también serán elegibles para portar del 1 al 49, mientras que los linebackers ahora pueden utilizar entre 1-59, además de 90-99. Las cosas siguen siendo casi iguales para los linieros ofensivos, que pueden elegir 50-79, y los linieros defensivos, 50-79 y 90-99. Los quarterbacks y los pateadores también permanecen entre 1-19.

10. Football en medio de la pandemia

Aunque es el último punto de esta lista, no es el menos importante. Y es que la NFL no es ajena a la pandemia del coronavirus, que podría de nuevo tener estragos en los juegos como sucedió el año pasado. Si bien hasta el momento ningún jugador decidió excluirse por miedo a contraer COVID-19, los brotes que podrían generarse entre elementos no vacunados traerían pérdidas de partidos.

La liga comunicó a los equipos que no se re-programará ningún encuentro debido a un brote de COVID-19 si los jugadores involucrados no están vacunados. El partido cancelado será una derrota para el equipo en el que militen los elementos contagiados, quienes no recibirán salario por esa semana.

Gustavo García

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En la temporada baja de la NFL, el momento más esperado después del Draft es el inicio de la agencia libre. La protección al quarterback y la presión al mismo son dos caras de la misma moneda. Por ello, los equipos de la NFL invierten grandes cantidades de dinero en esas posiciones.

Bud Dupree, uno de los mejores casa mariscales, llegó a Titans procedente de Steelers, y J.J. Watt dejó Houston para llegar a Arizona. Además, Trey Hendrickson llegó a Cincinnati para reforzar la línea defensiva de Bengals. Los Kansas City Chiefs perdieron el Super Bowl LV porque no pudieron proteger a Patrick Mahomes. Aquí es donde entra en escena Joe Thuney, exguardia de New England Patriots, adquirido por los Chiefs con un lucrativo contrato.

Hablando de los Patriots, contrario a su tradición de austeridad, gastaron fuertemente con las adquisiciones del linebacker Matt Judon, y los tight ends Jonnu Smith y Hunter Henry. Los New York Giants quieren darle todas las herramientas posibles a Daniel Jones para que pueda ser un quarterback exitoso. Por ello contrataron al receptor Kenny Golladay, proveniente de los Detroit Lions.

También resaltaron los veteranos que buscan una nueva oportunidad en la NFL con contratos de un año. El cornerback Patrick Peterson dejó a los Cardinals por los Vikings y Jadeveon Clowney abandonó a los Titans por los Browns.

Uriel Parrilla

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En el departamento de nuevos coaches los reflectores se posan en Urban Meyer. Tras 33 años en la NCAA (18 como head coach) y tras tres títulos del futbol colegial, Meyer dio el salto a la NFL para tomar las riendas de los desafiantes Jaguars, quienes también presumen nuevo quarterback en Trevor Lawrence.

Por otra parte, Lions y Jets comparten destinos similares. Tras el fracaso que representaron las gestiones de Matt Patricia (13-29-1 en Detroit) y Adam Gase (9-23 en Nueva York), ambos clubes cambiaron de líder. Las dos organizaciones optaron por entrenadores debutantes: Dan Campbell llega a los Lions tras 10 años de recorrido por la NFL y Robert Saleh aterriza en el MetLife Stadium tras hacerse de una buena reputación como coordinador defensivo de los 49ers.

Eagles y Falcons presionaron el botón de demolición en los proyectos de Doug Pederson y Dan Quinn (ambos coaches llevaron a sus clubes hasta el Super Bowl). En Philadelphia, Nick Sirianni deberá encabezar una gestión que tiene a Jalen Hurts como probable heredero de Carson Wentz y Arthur Smith deberá enderezar el camino ya sin Julio Jones en la ofensiva.

Finalmente, David Culley tiene el papel más complicado. El nuevo coach de los Texans deberá recoger los pedazos que dejó Bill O’Brien y erigir un equipo desde los escombros con, además, la zozobra que deja Deshaun Watson por sus problemas extradeportivos.

Uriel Parrilla

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Sin lugar a dudas, uno de los novatos que estará bajo todas las miradas será Trevor Lawrence. El quarterback fue reclutado por Jacksonville Jaguars con la primera selección global tras una excelente carrera universitaria con los Clemson Tigers.

Para Zach Wilson la presión es consecuencia de que es el quarterback de uno de los dos equipos de la “Gran Manzana”. Ante lo anterior, la primera temporada del producto de BYU como deportista profesional será juzgada con gran escrutinio.

La gerencia de Atlanta le entregó en bandeja de plata al quarterback Matt Ryan al mejor jugador del Draft pasado, Kyle Pitts, un híbrido entre wide receiver y tight end que puede hacer de todo en el emparrillado.

Micah Parsons deberá convertirse en un líder de la defensiva de los Cowboys de manera inmediata. El linebacker egresado de Penn State ocupará el gran hueco que dejó Sean Lee al anunciar su retiro unos días antes del Draft.

El ataque por tierra de Pittsburgh fue el peor de toda la liga, al promediar 84 yardas por partido en 2020, y la selección de Najee Harris significa que será usado con frecuencia como válvula de escape para Ben Roethlisberger, con una función similar a la que tuvo Le’Veon Bell.

La primera expansión de la temporada desde 1978 traerá consigo diversos beneficios económicos para los propietarios de la NFL, ¿pero a qué costo?

El juego extra añadido al calendario que no fue secundado con una segunda semana de descanso para los jugadores, les hace pensar a muchos de los involucrados que el riesgo de sufrir una lesión aumentará considerablemente. Sin embargo, el nuevo contrato de televisión de 105 mil millones de dólares por 10 campañas fue visto por el Sindicato de Jugadores como un enorme pastel del cual sacarán la rebanada que pague los cheques por poner en riesgo su salud.

Que las lesiones aumenten o no con un partido más cada año no es el único punto. La Semana 18 brindará la oportunidad para atestiguar un boom de récords rotos de temporada. A largo plazo, las hazañas que un jugador construyó en su carrera también serán arrancadas de los libros de marcas.

La misma conversación que ahora tenemos ocurrió en 1978, cuando la NFL creció de 14 a 16 partidos. El cambio rápidamente enterró los números que por años permanecieron. Con un calendario 14% más largo, Dan Marino despedazó en 1984 todos los récords existentes al establecer con los Miami Dolphins una campaña de 5,084 yardas y 48 touchdowns; para el mismo equipo, en 1977, Bob Griese lideró la liga con 22 pases de anotación.

El nuevo ecosistema permitirá que por fin la NFL pueda celebrar a su primer receptor con 2,000 yardas en una temporada, luego de que en 2012 Calvin Johnson de los Detroit Lions se acercó con 1,964 o conocer al quarterback que rebase las 5,477 yardas por aire de Peyton Manning. Cuando llegue el invierno, estos son los récords que muy probablemente caerán.

Peyton Manning, récord de más yardas por pase en una temporada de NFL

Peyton Manning, récord de más yardas por pase en una temporada de NFL

Más yardas por pase en una temporada:

Peyton Manning (5,477yds) – 2013

Para superar la marca de Manning, un quarterback necesitaría lanzar un poco más de 322 yardas por juego en una temporada de 17 partidos. Los números están al alcance gracias a las potentes ofensivas.

2,000 yardas por recepción

‘Megatron’ no lo logró en 2012, pero ahora la cifra es más accesible, pues un receptor necesita promediar 117 yds por encuentro. En la era del juego aéreo, si hay quien lance, hay quien atrape el balón.

Más yardas por tierra

Eric Dickerson (2,105) – 1984

En 2012 Adrian Peterson estuvo cerca de adueñarse de la marca de Dickerson, cuando en 2012 dominó la NFL con 2,097 yardas. Para establecer un récord un corredor deberá promediar 123 yds. Derrick Henry, de los Tennessee Titans, ya podría tener la cifra a si la temporada de 17 juegos hubiera llegado un año antes cuando logró un récord de franquicia de 2,027 yds.

Sacks

Michael Strahan (22.5) – 2001

El exdefensivo de los New York Giants lo estableció en 2001. Desde esa campaña, en seis temporadas algún jugador alcanzó 20 capturas. Justin Houston (2014) y Jared Allen (2011) se quedaron a medio sack.

La expansión del calendario recorrerá el Super Bowl al fin de semana del Día de los Presidentes y con 17 partidos se abre la posibilidad para que ingresen a Playoffs equipos con porcentajes de victoria de .500.

Iván Pirrón

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En la película del director David Fincher El curioso caso de Benjamin Button, Brad Pitt interpreta el papel de un hombre que nació viejo y arrugado, pero que rejuvenece a medida que pasan los años. La NFL tiene a su propio Benjamin Button y se llama Tom Brady.

En su vigesimoprimera campaña en la NFL, y primera con los Tampa Bay Buccaneers, Brady superó las 4,600 yardas aéreas por primera vez desde 2015 y terminó con al menos 40 pases de touchdown por primera ocasión desde 2007, cuando fue líder de la liga con 50.

¡Y lo hizo a los 43 años de edad!

Para hacer todavía más inverosímil la historia, Brady llevó a los Bucs al Super Bowl y ganó su séptimo anillo de campeón en febrero. Los otros seis los obtuvo con los New England Patriots, con los que jugó en nueve Super Bowls.

¿Cuál es su anillo favorito? “El siguiente”, responde Brady en automático.

Los récords de Tom Brady

Brady vs. el Tiempo

Son contados los atletas, no solo de la NFL sino de cualquier liga o deporte profesional, que cuidan su cuerpo como lo hace Brady, quien, de hecho, publicó hace cuatro años un libro en el que revela algunos de sus secretos. El “TB12 Method” es un régimen muy estricto que excluye alimentos como lácteos, gluten, azúcar, café y alcohol. E incluye algunas recetas exóticas como el helado de aguacate. Apetitoso o no, a Brady le da resultados y su hambre es de más títulos de la NFL.

“Es muy divertido para mí. Me encanta entrenar para ponerme en condiciones de competir. Amo el aspecto mental del deporte. Me divierto mucho haciéndolo. [Aporta] mucha alegría a mi vida”, dijo Brady durante el training camp de los Buccaneers. “No creo que haya ningún aspecto de mí que piense que lo que hice el año pasado signifique algo. Tengo que hacerlo este año”.

Si lo hace este año, entonces Brady será el primer quarterback que gana dos Super Bowls consecutivos desde las temporadas 2003-2004, cuando lo hizo… Un momento… ¿Tom Brady? Sí, el mismo. También sería el primer pasador que gana múltiples Super Bowls con dos franquicias. Solo él y Peyton Manning han ganado al menos un título de la NFL con dos equipos.

El reto de repetir

Para lograrlo, en el campo tendrá que pasar para unas cuantas decenas de touchdowns, que ayuden a poner centenares de puntos en la pizarra, pero fuera del terreno de juego su misión será evitar que sus compañeros de equipo se conformen con lo hecho la campaña pasada, cuando Tampa Bay se convirtió en el primer equipo de la historia que gana el Super Bowl en su propio estadio.

“La suposición de que todo será exactamente como el año pasado, eso es en lo que no debes caer”, aseguró Brady. “La realidad es que todo es diferente. Los equipos te verán un poco diferente. Eres la clase de equipo que todo el mundo está viendo ahora, por lo que hay diferentes grados de expectativa. Hay más ruido externo, habrá más gente que querrá venir a los partidos”.

Nadie en la organización de los Bucs, ni siquiera el coach Bruce Arians, es tan importante como Brady en ese sentido.

“Creo que la realidad es que debes concentrarte en lo que realmente es importante. ¿Cómo mejorar? ¿Cómo se mejora de una semana a otra, de un día a otro? Mejora tu rutina, mejora tu comunicación con tus compañeros [y] con tus entrenadores. No permitas que tu mente caiga en esa posición para suponer que solo porque hiciste algo en febrero lo volverás a hacer el próximo febrero, porque esa no es la realidad del football, es demasiado competitivo”, asegura. “Incluso los juegos que ganamos el año pasado tuvieron márgenes muy estrechos. Una o dos jugadas marcan la diferencia en cada partido”.

Tampa Bay Buccaneers v Houston Texans


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Tampa Bay Buccaneers v Houston Texans

De menos a más

Sin un training camp habitual ni pretemporada (porque el COVID-19 tenía otros planes), Brady necesitó tiempo para dominar la ofensiva vertical de Arians y hacer química con sus receptores, incluso cuando uno de ellos era el tight end Rob Gronkowski, quien por cierto salió del retiro para volver a jugar junto a su mejor amigo.

Después de las derrotas consecutivas en casa ante Rams y Chiefs a finales de noviembre, no eran pocos los que dudaron que Brady pudiese, ya no llevarlos al Super Bowl, sino jugar los Playoffs con los Bucs, que en ese momento tenían el nada impresionante récord de 7-5. Pero Tampa Bay cerró la temporada regular con cuatro triunfos y, en los últimos dos, sendas palizas a Lions y Falcons, Brady lanzó ocho pases de touchdown.

En cuatro juegos de Playoffs, tres de ellos como visitante, encontró las diagonales en otras 10 ocasiones, contra tres intercepciones, todas en el Juego por el Campeonato de la NFC en Green Bay.

En el Año 2, Brady cree que puede hacer más.

“Realmente fue nuestra primera oportunidad de jugar juntos el año pasado y tenemos muchas oportunidades de convertirnos en algo que podría ser muy diferente. Tenemos que mejorar las cosas que hicimos bien y, sin duda, debemos basarnos en muchas cosas que no hicimos muy bien”, comentó. “Todas esas cosas se pueden mejorar. Creo que es un compromiso con un proceso diario de intentar mejorar y tenemos un grupo de muchachos muy competitivo”.

El regreso a Foxborough

No hay un juego en todo el calendario 2021 de la NFL que llame más al morbo que el duelo entre Tampa Bay y New England.

Cuando los Buccaneers visiten a los Patriots en la Semana 4, o la noche del 3 de octubre, para ser precisos, Brady jugará su primer partido en Foxborough con un uniforme distinto al de New England, y marcará su inevitable reencuentro con el coach Bill Belichick.

Los reportes y el lenguaje no verbal de ambos en su última etapa juntos sugieren que hoy Brady y Belichick no son precisamente amigos. No hay mala sangre cuando uno tiene que hablar públicamente del otro, pero tampoco es su tema favorito y sus respuestas son políticamente correctas. Hasta ahí.

Mientras Brady levantaba el Vince Lombardi en Tampa, Belichick ya diseñaba el plan de ataque para este año luego de una horrible campaña 2020, en la que los Patriots terminaron 7-9 (su primer récord perdedor desde el 2000, cuando el coach llegó al equipo) y sin un lugar en los Playoffs.

A la inevitable pregunta de quién era más importante en los Patriots, si Brady o Belichick, el quarterback ganó el primer round e inclinó la balanza de su lado. Obviamente el coach no se quedaría de brazos cruzados y en el Draft reclutó en la primera ronda a Mac Jones, un fenómeno en Alabama que ya mostró de lo que es capaz en la pretemporada.

Es solo cuestión de tiempo para que Jones mande a la banca al veterano Cam Newton. ¿Te imaginas que el novato sea el titular en ese juego ante Brady? Qué señora historia.

Los Patriots, por cierto, es el único equipo al que Brady no ha derrotado.

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Los récords

En 21 años en la NFL, no son pocos los récords que posee Brady, pero el cajón aún tiene espacio para unos cuantos más.

Necesita 1,155 yardas para superar a Drew Brees (80,358) y ocupar el primer lugar de la historia en cuanto a yardas aéreas. Por el momento, Brady es segundo con 79,204. Con 365 pases completos también deja atrás la marca de Brees (7,142).

Busca empatar a Peyton Manning como los únicos quarterbacks con al menos 4,000 yardas en 13 temporadas y los únicos con 25 pases de touchdown en 16 campañas. Y requiere de 40 envíos a las diagonales para igualar a Aaron Rodgers como los únicos pasadores con tres campañas de 40 touchdowns, lo cual también empataría una marca de Brees (2011-12), el único que lo ha conseguido en años consecutivos.

Aunque su objetivo no son estas marcas. Brady quiere más Super Bowls, más Lombardis en las vitrinas de los Bucs, más anillos y más argumentos (si es que se necesitan) para que nadie dude que él -y solo él-, es el Más Grande de Todos los Tiempos.